5 claves para potenciar el trabajo en equipo

junio 15th, 2021

trabajo en equipo

En toda organización es necesario conocer las claves para potenciar el trabajo en equipo, partiendo de la repartición de tareas y responsabilidades entre los miembros de cada equipo. Podemos ser parte de uno o varios equipos a nivel departamental, organizacional o de proyecto. Pero en todos ellos siempre habrá posibilidades para potenciar el trabajo en equipo.

En este sentido deben estar bien delimitadas tanto las funciones como las obligaciones o responsabilidades de cada individuo. Además, para la ocupación de un determinado puesto será necesaria la determinación de unas habilidades y cualidades específicas.

Sin embargo, podemos tener un equipo con las funciones bien estructuradas, sus responsabilidades delimitadas y con gran capacitación para sus respectivos puestos y, aun así, no obtener los resultados deseados.

Podemos ver afectado el clima de trabajo, el rendimiento, la productividad y, con ello, los resultados. En esta situación, podríamos estar ante un problema de equipo, donde la solución no ha de buscarse en un individuo en concreto sino en el conjunto del equipo y las relaciones que se desarrollan entre los distintos miembros.

El trabajo en equipo nos facilitará:

  • El desarrollo de proyectos
  • La evolución de nuestra organización
  • El desarrollo de habilidades sociales
  • La motivación diaria en el trabajo
  • Mejora del clima laboral

Si en lugar de un equipo de trabajo nos encontramos con un grupo de personas que no saben coordinarse, su comunicación es escasa o de mala calidad y no existe una dirección de conjunto, estamos abocados a recoger resultados negativos y enfrentarnos a problemas que afectan a toda la organización.

Tanto si lo que queremos es mejorar las relaciones entre miembros, como si queremos potenciar las habilidades de nuestro equipo tendremos que prestar atención a 5 claves para potenciar el trabajo en equipo:

1. Objetivo común perfectamente definido

Una de las maneras más sencillas de crear sentimiento de equipo es tener un objetivo común. Este fomentará la creación de una visión más clara y de mayor valía para todos aquellos que deban cumplirlos.

Al ser un objetivo compartido también se comparten las obligaciones, las recompensas y posiblemente las responsabilidades, lo que impulsará al equipo a ser un apoyo cuando sea necesario para los miembros que lo necesiten.

Los objetivos deben estar definidos en tiempo, para que no se dilaten ni se dispersen, y en resultados medibles, ayudando a la dirección a reorientar si fuese necesario, la estrategia para alcanzarlos.

Del mismo modo, deben determinarse las recompensas por los logros y las consecuencias de no alcanzar dichos retos. Estas recompensas no tienen por qué ser siempre monetarias, pueden ser incluso motivaciones personales de equipo.

Los objetivos no deben ser únicamente de la organización, sino también de los integrantes si queremos potenciar los resultados de equipo.

2. Liderazgo

Una vez tengamos claros los objetivos, necesitaremos un guía, un líder que se asegure de que todos los miembros del equipo realizan sus tareas y disponen de todas las herramientas necesarias para conseguirlo.

El líder debe ser también un agente que impulse al cambio, que motive el crecimiento tanto a nivel individual como de equipo. Entre sus habilidades deben incluirse la escucha activa, la dirección y la resolución de conflictos.

Como líder, debe conocer las valías y las habilidades de su equipo. Esto le permitirá efectuar los cambios de reorganización que considere con el fin de asignar las tareas a las personas más adecuadas para su realización.

Cada persona debe tener un espacio donde pueda desarrollar sus habilidades y sus mejores competencias, dejando espacio a la creatividad en su desarrollo. El líder debe potenciar las habilidades personales y una forma natural de conseguirlo es ofreciendo un margen de libertad en el desarrollo del trabajo.

Otro punto fundamental en las tareas incluidas en el liderazgo, es la buena integración de todos sus miembros. Es el encargado de acompañar y apoyar en este proceso a cada nueva incorporación.

3. Comunicación

La clave de una buena relación de equipo es mantener una abierta comunicación mediante canales establecidos. Para potenciar el crecimiento de un equipo, es necesario un espacio de confianza y comunicación abierta donde cada persona pueda expresar su visión.

En la comunicación incluimos también los métodos de aprendizaje y métodos de desarrollo. Con el fin de ganar tiempo y limitar frustraciones, los modelos probados de éxito para el desarrollo de una función específica deben comunicarse de la forma más sencilla y adecuada según se haya determinado con anterioridad.

Es conveniente tener dichos procesos documentados y al alcance de toda persona que requiera su revisión.

4. Feedback

Es necesario tener una actitud analítica y crítica frente a los procesos llevados a cabo por el equipo para aprender de los errores cometidos y crecer como organización.

Las reuniones periódicas con los equipos de trabajo tienen que tener una finalidad productiva. En este aspecto, el feedback y la exposición de puntos de mejora son esenciales en toda reunión.

El equipo debe ser retroalimentado en sus puntos fuertes, sus resultados positivos, aumentando así la motivación. Es necesario reconocer a cada individuo su valía y ayudar a su crecimiento dentro del equipo.

En lugar de exponer los fracasos o los problemas que hayan podido surgir, hablaremos de puntos de mejora, manteniendo el foco en el objetivo final y no en los obstáculos que se hubiesen presentado.

5. Gestión de conflictos

Los conflictos no tienen que verse siempre como grandes problemas. Pueden ser pequeñas circunstancias que hacen que el equipo no funcione al 100%.

Cuando hablamos de resolución de conflictos, la comunicación supone un porcentaje mayoritario del problema a resolver. Y, por otro lado, el tiempo empleado para solventarlos debe ser el menor posible.

El primer paso para la resolución de conflictos es la identificación. Debe estar muy bien identificado y debe ser analizado hasta concretar sus causas y sus consecuencias. La identificación puede hacerse por cualquier miembro del equipo, aunque debe ser transmitido para su gestión.

El feedback y los canales de comunicación agilizarán la resolución de conflictos y minimizarán sus efectos negativos.

Las organizaciones son cambiantes y evolucionan constantemente. Todos estos aspectos se tendrán que adaptar a las capacidades y proyectos de cada equipo de trabajo para potenciar aún más sus resultados.

Una buena gestión de las habilidades de equipo se verá reflejada inmediatamente en el clima de trabajo, la motivación general, la productividad y en los resultados obtenidos.

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