Grandes comunicadores

junio 29th, 2021

grandes comunicadores de la historia

A lo largo de la historia todos recordamos ídolos, líderes, oradores que han guiado y motivado a miles de personas. Su capacidad para hablar con el público se extendía más allá de sus palabras. Los grandes oradores tienen discursos, pero son los grandes comunicadores los que llegan a emocionar a sus oyentes.

Todo comunicador tiene un mensaje que transmitir y, al mismo tiempo, transmite con su cuerpo, con su imagen, con su comunicación no verbal y con su historia personal. Los mejores discursos van acompañados de una historia propia, de anécdotas que hacen conectar al público con el comunicador. Se identifican con quien les habla, adquiriendo más fuerza su mensaje.

Son motivadores. Impulsan a través de las emociones a la acción. Es una de las grandes diferencias con un orador, profesor o narrador. Los comunicadores consiguen que su público se implique personalmente, que conecte con el mensaje de forma emocional.

Y cada mensaje tiene un objetivo. Pueden ser concisos en su exposición pero sus palabras tienen siempre un fin, no hablan para entretener sino para conseguir algo, para mejorar.

Hemos tenido y seguimos teniendo grandes comunicadores. Hoy compartimos 3 grandes comunicadores que impactaron con su mensaje y su personalidad:

Winston Churchill

No fue un gran estudiante, aunque era un acto de reveldía tras obligarle a ir a un colegio interno. De hecho, algunos de sus profesores alababan su inteligencia aunque recriminaban su actitud. Al ingresar en la Academia Militar de Sandhurst, empezó a destacar por su esfuerzo y trabajo.

Más tarde, tras haber combatido en distintos campos de batalla, cambió su profesión para dedicarse a la política y trabajó como corresponsal del Morning Post en Sudáfrica. Fue entonces cuando fue capturado como prisionero. Pero logró escapar y regresar a su tierra natal.

Nunca me preocupo por la acción, sino por la inacción.”

Fue recibido como un héroe y comenzó a implicarse más en la política. Sus discursos fueron ganando fama a medida que iba ocupando cargos más elevados.

Entre los numerosos cargos que ocupó destaca el de primer ministro británico durante la Segunda Guerra Mundial, cuando su discurso ante la Cámara de los Comunes se hizo famosos por motivar a todo el pueblo británico en tiempos de guerra:

No tengo nada más que ofrecer que sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor.”

Además, consciente del impacto de los gestos y la actitud, popularizó la señal de la victoria levantando dos dedos en forma de “V”.

Su vertiente política la compaginó con sus habilidades en el arte de la pintura y la literatura, especialmente como corresponsal de guerra. En 1953 fue galardonado con el premio Nobel de literatura, recalcando especialmente sus dotes en la oratoria.

Coraje es lo que se necesita para levantarse y hablar, coraje es también lo que se necesita para sentarse y escuchar.”

John F. Kennedy

La infancia del que fuera el 35º presidente de Estados Unidos, fue ensombrecida por las diferentes enfermedades que sufrió. Eso se vio reflejado en su formación académica que, aunque estudió en Hardvard, no consiguió destacar en ninguna asignatura ni tener grandes calificaciones.

Su padre comenzó en la política, donde intentó involucrar a sus hijos John y Joe llevándoles de gira por distintos países. Fue entonces cuando comenzó el progreso de John en su carrera académica.

Durante la Segunda Guerra Mundial se alistó en la marina, aún teniendo secuelas de diferentes dolencias que padeció en el pasado.

La victoria tiene mil padres, pero la derrota es huérfana.”

John también trabajó como corresponsal de guerra para el Hearst. Pero al morir su hermano mayor, Joe, se volcó en la política junto a su padre. Su pilar fue la desaprobación al gobierno Roosevelt y la apuesta por políticas sociales.

«El cambio es ley de vida. Cualquiera que mire solamente al pasado o al presente, se perderá el futuro».

En sus discursos supo recurrir a las raíces de Estados Unidos, a los valores fundamentales y su espíritu de superación. Sabía explotar su juventud y su imagen hasta que enamoró a todo el país.

«No todos tenemos el mismo talento, pero sí las mismas oportunidades para desarrollar nuestros talentos».

Durante las elecciones de 1960, año en que salió elegido, se emitió el primer debate político televisado. Una de las claves de sus victoria fue que el público no solo le pudo escuchar hablar, ya que anteriormente todos los debates eran radiofónicos, sino que pudieron verle. Su contrincante, Richard Nixon, no pudo competir frente a su atractivo natural. Su carisma y sus discursos terminaron por conquistar.

La conformidad es el carcelero de la libertad y el enemigo del crecimiento.”

Tras su muerte por un francotirador durante su visita oficial en Dallas en 1963, comenzó a conocerse a John F. Kennedy como Camelot, en honor a la fortaleza del rey Arturo, aumentando la imagen del comunicador. Este nombre fue sugerido por su viuda Jacqueline Kennedy tras compartir que le encantaba escuchar la música de Broadway antes de dormir y, en especial, la canción “Cametot”.

Aquellos que se atreven a fracasar miserablemente pueden lograr mucho.”

Nelson Mandela

Activista y político sudafricano, creció en un entorno rural muy conectado a sus tradiciones. Su padre era consejero y primo del jefe de la región de Tembulandia. Al morir éste cuando Nelson tenía doce años, su tío se encargó más de su cuidado, inclulcándole los valores de lucha en favor de los derechos humanos.

Llegó a estudiar en la universidad de Fort Hare, pero no terminó por ser expulsado al unirse a una protesta de estudiantes. Finalmente acabó sus estudios en Johannesburgo ante la presión de su familia.

La mayor gloria no es caer, sino levantarse siempre.”

Poco después de terminar sus estudios, en 1944, comenzó su andadura política uniéndose al Congreso Nacional Africano (ANC) y la Liga de la Juventud.

Lideró campañas contra el racismo y los derechos humanos hasta 1952, cuando comenzó a presidir el ANC. En ese mismo año también abrió el primer despacho de abogados negros de Sudáfrica.

Consciente de la imagen y los símbolos, sus discursos estaban cargados de emociones y gestos como el puño derecho levantado.

Sin ver resultados con su actitud pacifista, se entrenó en las armas en Marruecos y Etiopía. Al regresar fue detenido y sentenciado a prisión por incitar a la huelga, salir del país sin permiso y de conspiración.

Mientras estaba siendo juzgado, en 1964, pronunció el discurso que le hizo famoso apelando a su historia personal y su lucha por la igualdad. Entre los puntos clave de su discurso fue admitir sus errores, hablar sobre valores fundamentales y su identificación con todos aquellos que le escuchaban:

He luchado contra la dominación de los blancos, y he luchado contra la dominación de los negros. He anhelado el ideal de una sociedad libre y democrática en la que todas las personas vivan juntas en armonía y con igualdad de oportunidades. Es un ideal por el que espero vivir y que espero lograr. Pero si es necesario, es un ideal por el que estoy dispuesto a morir.”

Pasó 27 años en diferentes prisiones de Sudáfrica hasta que en 1990 fue liberado ante la presión del pueblo por abolir la segregación racial.

No hay nada como volver a un lugar que parece no haber cambiado para descubrir en qué cosas has cambiado tú mismo.”

En 1993 fue galardonado con el premio Nobel de la Paz junto a Frederik de Klerk, el presidente de la república que ordenó su liberación. Un año después se convirtió en el primer presidente negro de Sudáfrica.

Vive la vida como si nadie mirase y exprésate como si todo el mundo escuchase.”

El éxito de la comunicación de estas tres figuras de la historia se basaba en tres puntos fundamentales:

Objetivo del mensaje. En toda comunicación debe haber un sentido, una finalidad por la cual se establece la misma. ¿Qué queremos conseguir con lo que estamos diciendo?

Discurso directo y em0cionante. Si nos perdemos en las palabras sin contenido, perderemos al oyente. Apelar a las emociones, a las anécdotas personales, ayuda a que el público se identifique con el comunicador.

Imagen cocherente. La imagen que el comunicador proyecta debe estar en consonancia con el mensaje y debe ir acompañada de la comunicación no verbal, aquello que expresamos con el tono de la voz, silencios, gestos y movimientos.

Todos ellos tuvieron una vida inusual y con complicaciones, pero lo que sobrevive fueron sus dotes de liderazgo y su talento como comunicadores. Cada uno de ellos ejercía sus habilidades de forma muy distinta y, sin embargo, atraían y enaomarban a su público.

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